Cómo usar esta calculadora
- Escribe tu Inversión inicial y tu Aportación mensual.
- Indica la Rentabilidad antes de comisiones que esperas.
- Introduce la Comisión anual: gastos corrientes del fondo (TER) más comisión de gestión o asesoramiento, en un solo porcentaje.
- Elige los Años, lee Perdido en comisiones y compara los valores con y sin comisiones.
Por qué las comisiones pequeñas suman tanto
Las comisiones se cobran cada año sobre todo el saldo, haya ganado o perdido la inversión. No solo reducen el saldo de hoy, sino también todo el crecimiento futuro que ese dinero habría generado. Una comisión actúa como un recorte permanente de tu rentabilidad.
rentabilidad neta = rentabilidad bruta − comisión anual- rentabilidad bruta = rentabilidad anual antes de comisiones
- comisión anual = gastos corrientes del fondo más comisión de gestión o de plataforma
- saldo del mes siguiente = saldo × (1 + tipo mensual) + aportación
La calculadora hace crecer tu saldo dos veces, mes a mes: una a la rentabilidad antes de comisiones y otra a esa rentabilidad menos la comisión. La diferencia es el coste de la comisión.
Ejemplo: 10.000 € más 300 € al mes durante 25 años
Con una rentabilidad del 6 % y sin comisiones, el saldo llega a 245.805 €. Con una comisión anual del 1,5 % es de 193.772 €, así que las comisiones se llevan 52.034 €, el 21,17 % del valor final.
Con otras comisiones y los mismos datos: un 0,2 % deja 238.030 € (pérdida de 7.775 €), un 0,7 % deja 219.775 € (26.031 €) y un 2,5 % deja 166.087 €, una pérdida de 79.718 €, casi un tercio de lo que podrías haber tenido.
Qué debes comparar
Busca el coste total: los gastos corrientes del fondo, la comisión de gestión o asesoramiento, las comisiones de custodia o plataforma y los costes de operar. Entre fondos indexados de bajo coste y fondos de gestión activa es habitual encontrar diferencias de entre medio punto y un punto porcentual o más.
Pagar más solo compensa si recibes algo que no puedes conseguir más barato: asesoramiento que cambia tu conducta, planificación o un servicio que valoras. Pagar más no garantiza una rentabilidad mayor. Los folletos y documentos de datos fundamentales de cada fondo indican sus gastos.
Cómo usar el resultado
Suma todas las comisiones que pagas y ejecuta la calculadora con tu comisión actual y con una alternativa más barata. La diferencia entre ambos valores finales es lo que podría valer el cambio, antes de impuestos por la venta. Proyecta con más detalle las aportaciones con la calculadora de interés compuesto y comprueba qué queda tras la inflación con la calculadora de rentabilidad real.
Antes de traspasar un fondo, ten en cuenta la fiscalidad: en España los traspasos entre fondos de inversión permiten diferir el impuesto, algo que conviene verificar con tu entidad o un asesor.
Formas de pagar menos
- Compara los gastos corrientes de fondos que replican el mismo índice.
- Pregunta qué cubre tu comisión de asesoramiento y si una tarifa fija sale más barata.
- Evita operar con frecuencia: añade costes y, en cuentas sujetas a impuestos, tributación.
- Revisa las comisiones de cuenta, plataforma y reembolso, no solo la del fondo.
Supuestos y límites de esta calculadora
La rentabilidad es una tasa anual constante con aportaciones a final de cada mes, y la comisión se descuenta como una reducción de la rentabilidad. Las rentabilidades reales varían y las comisiones pueden cobrarse de otra forma. No se modelan impuestos, inflación ni costes de operar, y las comisiones pasadas no garantizan las futuras.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cuesta una comisión del 1 % en 30 años?
Depende del saldo y de la rentabilidad. En cifras de ejemplo habituales, una comisión del 1 % puede llevarse alrededor de una quinta parte del valor final; calcula tu caso concreto.
¿Qué es un buen ratio de gastos?
Cuanto menor, mejor para la misma exposición. Los fondos indexados amplios suelen estar entre los más baratos, así que compara con fondos que repliquen el mismo mercado.
¿Se cobran comisiones aunque la rentabilidad sea negativa?
Sí. Se cobran sobre el saldo con independencia del resultado, lo que agrava ligeramente las pérdidas.
¿Merece la pena pagar a un asesor financiero?
Depende de lo que recibas: planificación, disciplina y asesoramiento fiscal pueden tener valor. Pide el coste total en euros y qué incluye.