Cómo usar esta calculadora
- Escribe la Rentabilidad nominal anual de tu inversión, antes de inflación.
- Indica la Tasa de inflación que esperas y el Impuesto sobre la rentabilidad como porcentaje de la ganancia (0 si no tributa).
- Añade el Importe invertido y los Años.
- Lee la Rentabilidad real al año y compara el valor futuro con el valor en euros de hoy.
Rentabilidad nominal frente a rentabilidad real
La rentabilidad nominal es el porcentaje que aparece en tu extracto. La rentabilidad real mide cuánto crece tu poder adquisitivo una vez que han subido los precios. Si tu cuenta crece un 6 % y los precios suben un 2,5 %, puedes comprar aproximadamente un 3,4 % más que hace un año, no un 3,5 %.
real = (1 + nominal × (1 − impuesto)) / (1 + inflación) − 1- nominal = rentabilidad anual antes de impuestos e inflación
- impuesto = tipo que se aplica a la ganancia, en forma decimal (20 % = 0,20)
- inflación = subida anual de los precios
- real = crecimiento anual del poder adquisitivo
La calculadora primero resta el impuesto a la rentabilidad nominal y después divide entre la inflación con la relación exacta de Fisher, en lugar de una simple resta.
Ejemplo: 10.000 € durante 10 años
Con una rentabilidad nominal del 6 %, una inflación del 2,5 % y sin impuestos, la rentabilidad real es del 3,41 %. El capital crece hasta 17.908 €, pero en euros de hoy equivale solo a 13.990 €.
Si aplicas un impuesto del 20 % sobre la ganancia, la rentabilidad tras impuestos baja al 4,8 % y la real al 2,24 %. Al cabo de diez años tendrías 15.981 €, que compran lo que hoy compran 12.485 €. La resta simple (6 − 2,5) daría 3,5 %, una buena aproximación a tipos bajos.
Cuando la inflación gana a la rentabilidad
Supón un depósito al 2 % con una inflación del 3,5 %. La rentabilidad real es del −1,45 %: tras diez años, 10.000 € se convierten en 12.190 € sobre el papel, pero solo valen 8.642 € en euros de hoy. Tienes más euros y menos poder de compra.
Por eso mantener ahorro a largo plazo solo en efectivo o en productos de muy baja remuneración puede restar valor sin que lo notes. Con la calculadora de inflación puedes ver cómo han cambiado los precios en un periodo, y con la calculadora de interés compuesto proyectar el crecimiento nominal.
Cómo usar el resultado
Fija tus objetivos a largo plazo en euros de hoy. Si necesitas el equivalente a 300.000 € de poder adquisitivo dentro de 25 años, trabaja con la rentabilidad real y los precios actuales, no con cifras nominales. Después comprueba si tu combinación de productos puede ofrecer de forma realista esa rentabilidad real.
Repite el cálculo con varias inflaciones, por ejemplo 2 %, 3 % y 5 %. La diferencia entre resultados te indica lo frágil que es tu plan.
Formas de proteger tu rentabilidad real
- Revisa la fiscalidad de cada producto y de cada cuenta: lo que pagas en impuestos reduce la rentabilidad cada año.
- Mantén bajas las comisiones; la calculadora de comisiones de fondos muestra su efecto a largo plazo.
- Ajusta los activos al horizonte: el dinero que necesitas pronto requiere seguridad; el de largo plazo, crecimiento que pueda superar a los precios.
- Revisa el plan una vez al año, porque cambian la inflación y los tipos de interés.
Supuestos y límites de esta calculadora
La rentabilidad, la inflación y el tipo impositivo se tratan como constantes todos los años, y el impuesto se aplica a la rentabilidad anual completa como si se pagase cada año. En la realidad los mercados son irregulares y la fiscalidad depende del producto y de tu situación personal. Los resultados son una ilustración, no una previsión; consulta con un asesor si vas a tomar una decisión importante.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se calcula la rentabilidad real?
Divide uno más la rentabilidad nominal tras impuestos entre uno más la inflación y resta uno. Restar directamente la inflación da una aproximación cercana con tipos bajos.
¿Por qué no coincide con la rentabilidad nominal menos la inflación?
Porque la inflación también reduce el valor del propio crecimiento. La fórmula exacta divide en vez de restar, y la diferencia aumenta cuanto más altos son los porcentajes.
¿Qué es una buena rentabilidad real?
Cualquier rentabilidad real positiva aumenta tu poder adquisitivo. Qué se considera buena depende de tu objetivo y del riesgo que aceptes.
¿Qué inflación debo usar?
Una media a largo plazo que te parezca razonable, como el objetivo del banco central, y prueba valores más altos por prudencia.